Torrijas

torrijas

La receta de las torrijas ha pasado de una generación a otra, desde el siglo XV  y llegando a nuestros hogares hoy en día, a través de los años. Pasando a formar parte de la tradición gastronómica de España. Son la merienda perfecta para acompañar con una deliciosa taza de café o té caliente. 

Suelen verse en celebraciones religiosas, como la Pascua, o servidas en el desayuno, espolvoreadas de azúcar y canela, llegando incluso a conquistar los menús de muchos cafés. También llamadas rebanadas de carnaval, tostadas españolas o tortillas de leche

Su principal ingrediente es el pan duro, el cual se empapa y ablanda en leche a la que previamente se han agregado especias como vainilla. 

Curiosidades acerca de las torrijas

En la antigüedad, las torrijas eran servidas a las mujeres embarazadas, antes y después de dar a luz. Esto se debía a que se consideraba un alimento rico en contenido nutricional y energético, por lo que ayudaría durante el proceso del parto y en la posterior recuperación. 

Las torrijas eran una de las mejores formas de aprovechar el pan viejo. Por lo que se hacía frecuente verlas servidas en los conventos, donde las monjas las preparaban con gusto. 

Muchas personas conocen las torrijas como tostadas francesas españolas, ya que en su preparación comparten mucha similitud con este plato francés. Sin embargo, las primeras se fríen en aceite de oliva mientras que las segundas lo hacen en mantequilla.

Además, el pan en las torrijas pasa por leche y especias, y luego por huevo. En la preparación francesa, se mezclan ingredientes y se pasan los trozos de hogaza por ambos a la vez.

Algunos consejos para unas torrijas deliciosas

La receta de las torrijas es parte de la tradición española. De allí que no sea de extrañar que existan algunos consejos que las abuelas han dejado para que nuestra preparación sea perfecta. Otras recomendaciones nacen de la práctica moderna de preparar esta rica merienda. 

  • Para que la receta sea una completa delicia, debe prepararse con pan duro, y mientras más, mejor. 
  • Si no tienes pan duro, pero se te antojan unas torrijas de merienda, tuesta el pan hasta secarlo. Luego sigue la receta.
  • Las torrijas se calientan en la sartén, a fuego bajo. También puedes valerte de un horno. Nunca en microondas.
  • Puedes usar almíbar de frutas para rociar las torrijas y queda más que delicioso. 
  • Usa vino en lugar de leche y crea una exquisita variante de torrijas. 

Ingredientes 

  • 1 litro de leche
  • Pan del día anterior
  • 3 a 4 huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Cáscara de limón y naranja
  • Azúcar
  • Canela en polvo)
  • 1 rama de canela

Preparación

La receta en realidad es muy sencilla, sin embargo, digamos que se toma su tiempo. La razón es que hay que darle tiempo al pan para que absorba la suficiente leche aromatizada y tome ese característico sabor que nos encanta. 

Preparando la leche

Pela unas naranjas y limones muy frescos. Por las cáscaras, la leche, la rama de canela, la vainilla y un toque de azúcar en una cazuela al fuego y llévalo a punto de ebullición. Cuando veas las burbujas, baja la temperatura y deja cocer por unos 10 minutos, vigilando que no desborde o se seque.

Retira la leche del fuego y deja reposar unos 5 minutos antes de sumergir el pan. Así cuidarás que las rodajas no se desarmen.

Preparando el pan

Recuerda que se trata de un pan duro, del día anterior o incluso un poco más. Esta dureza le permite absorber mejor leche. Córtalo en rodajas de unos 2 a 3 centímetros. Distribúyelo en una bandeja alargada y honda, de forma que la cara de la miga de hacia abajo (o arriba).

Ahora vierte la leche tibia sobre el pan, cuidando de cubrir un poco menos de la mitad de las rodajas. Dales vuelta para que absorba líquido por ambas caras, y asegúrate que la corteza también se moja lo suficiente. Algunas personas dejan el pan remojado por varias horas. Esto garantiza que sean más jugosas.

Eso sí, que no se empape o la miga se irá deshaciendo y perderás el trabajo. Además, debes retirar las rodajas que tengan agujeros, esos que se producen cuando queda atrapado el aire al hornear. 

Pasar por huevo y a freír

Luego de que te hayas asegurado de que tus rodajas de pan absorbieron suficiente leche aromatizada, retiralas del líquido y déjalas escurrir el exceso por unos minutos. Mientras tanto, bate los huevos.

Sumerge cada rebanada de pan en el huevo batido, por ambos lados, asegurándote de que quede bien cubierto. Luego fríe en aceite de oliva bien caliente, dejando al menos tres minutos por cara, hasta que adquiera un tono dorado. 

Te recomendamos utilizar una espátula y un tenedor para ayudarte, ya que el pan húmedo puede estar bastante blando y tiende a deshacerse. Al retirar del fuego, coloca las rodajas fritas sobre papel absorbente, para limpiar el exceso de aceite.

Cubre de azúcar y sirve 

En un bol prepara una mezcla de azúcar y canela en polvo. Moja una de las caras de tus rodajas y colócalas sobre una bandeja. En este punto, puedes sustituir la cobertura por almíbar de frutas, miel, azúcar glas para darles un toque delicado a la vista o cristalizada para que sean más crujientes. 

Si te gusta experimentar con sabores distintos, puedes probar tus torrijas con topping de crema pastelera o de chocolate, frutas o helado de crema de nata. Cada ingrediente le da un toque distinto, delicioso. 

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