Pisto Manchego, una receta para aprovechar la cosecha

pisto manchego

El pisto en general viene del campo, siendo ya una receta clásica para la gastronomía española. Sus orígenes nos cuentan que los campesinos buscaban aprovechar al máximo los frutos de la tierra, según la temporada. Como has imaginado, cada receta puede variar de acuerdo con la región, por lo que en esta oportunidad nos centraremos en el pisto manchego.

Es una receta muy ligera y saludable, que además resulta muy versátil, siendo excelente para utilizarlo como relleno de empanadas, aderezo para pastas, o guarnición para carnes y pescados. En realidad, puedes disfrutarlo según tu preferencia, porque da para todo. Claro está, si quieres servirlo como cuenta la tradición, lo mejor es servirlo con huevos fritos y suficiente pan.

En el caso del pisto manchego, la receta lleva como base el tomate, al que agregamos cebolla, ajo, calabacín, pimientos rojos y verdes, y un toque de aceite. Ahora con esta receta casera, aseguras un gusto especial que hará que todos en casa disfruten de comer verduras. 

Ingredientes

Estos ingredientes son calculados para preparar pisto manchego para 4 personas aproximadamente. Siempre que se sirva con pan y huevos fritos.

  • 1 cebolla grande o 250 gramos
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde o 200 gramos
  • 1 pimiento rojo o 200 gramos
  • 1 calabacín grande de unos 300 gramos
  • 4 tomates grandes o 400 gramos (puede estar previamente triturado)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Sal al gusto
  • 1 cucharadita de cominos molidos
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

Se trata de una receta muy sencilla, con un grado de dificultad fácil. El tiempo de preparación de los ingredientes te tomará unos 30 minutos, y la cocción un aproximado de una hora con 45 minutos. Es decir, que el tiempo total será de 2 horas y 5 minutos. Perfecta para preparar y dejar lista para la cena. 

Comenzamos por preparar nuestros ingredientes. Si los tomates están enteros, hay que iniciar los, así que ponemos a hervir agua en una cacerola. Mientras esperamos la ebullición, cortamos la cara dura de los tomares (arriba) y con un cuchillo hacemos un corte de cruz en la parte de abajo. 

Una vez el agua empieza a hervir, introducimos los tomates y los dejamos por unos 15 a 20 segundos, no más. Al sacarlos, inmediatamente, se introducen en agua helada, que tendremos lista en un cuenco. Esto hará que la piel se retire fácilmente, así que ahora solo resta triturarlos.

Dejamos de lado nuestra pasta de tomate y nos disponemos a pelar los dientes de ajo y la cebolla, para picarlos lo más pequeño posible. Una vez listo este paso, es el turno de los pimientos y el calabacín. A estos los lavamos y picamos en trozos pequeños, tratando de conservar el mismo tamaño. Muy importante, recordar mantener cada ingrediente por separado, para ir añadiendo cada uno cuando llegue el momento.

Es momento de tomar una cazuela 

En ella calculamos que nuestros ingredientes caben a la perfección. Allí, ponemos a calentar un poco de aceite de oliva, no tiene que ser mucho, pero si lo suficiente para poder sofreír nuestras verduras.

Comenzamos por agregar la cebolla y el ajo, y esperamos unos 15 minutos, siempre a fuego lento. Una vez que se han dorado, llega el turno de los pimientos, que deberán cocinarse por unos 15 minutos más. Ahora sí, agregamos el calabacín y por último, el tomate triturado.

Agrega la sal, la pimienta y los cominos, asegurándote de mezclar completamente. Tapa y deja a fuego lento por una hora y 15 minutos más. Hay quienes, prefieren las verduras bien cocidas, y le dejan por una hora y media. 

Retira la tapa mientras aún la cazuela está en el fuego y deja cocer por unos minutos más, hasta que se evapore el agua del tomate y las verduras, pero sin perder totalmente la humedad del plato. Revuelve para que los ingredientes tomen la consistencia perfecta, y listo. ¡Tu pisto manchego ya puede ir a la mesa!

Algunos consejos para aprovechar el pisto Manchego

Esta es una receta casera ideal para aprovechar las verduras que hay en casa. Aunque la misma lleva específicamente los que hemos mencionado, puedes agregar algunos otros que tengas a la mano. Eso sí, cuidando de que la textura del plato no se pierda y que los sabores dominantes sean los tradicionales.

Además, la receta original incluye calabacines sin pelar. Pero si a los más pequeños de la casa les apetece mejor sin la piel, no dudes en pelar la verdura. Recuerda que lo fundamental es aprovechar la oportunidad para que todos coman sus verduras.

Algunas recetas caseras incluyen en la preparación algunos trozos de pechuga de pollo a la plancha, lo cual le da un toque fantástico. Convirtiéndose en una opción perfecta para cuidar de la salud y la figura.

El pisto tiene mejor gusto cuando se prepara desde el día anterior. Lo que lo hace una propuesta excelente como almuerzo para llevar, en caso de tener que comer fuera de casa. Además, se puede servir tanto frío como caliente, y resulta delicioso de ambas formas.

Y si hablamos de conservación, el pisto se puede congelar perfectamente, aprovechando

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