Pastel de yogur

Pastel de yogur

El pastel de yogur es una receta fácil de hacer y versátil. Es un pastel ligero, sin mantequilla y rápido de preparar.

Es un pastel fácil que hará felices a los más pequeños, sobre todo si lo rellenas con Nutella o su mermelada favorita.

Puede utilizar esta receta como punto de partida para su propia versión. Utiliza el yogur que más te guste y tendrás un pastel perfecto para el desayuno.

Si te gustan los pasteles suaves y sencillos como este, prueba también el pastel de limón o el pastel sin huevos.

¿Cuál es el origen del yogur?

El yogur tiene orígenes muy antiguos. Al igual que el queso, es el resultado de la fermentación de la leche por determinados microorganismos. Por esta razón, y por el probable azar de su descubrimiento, es casi imposible definir su nacimiento, aunque actualmente se acepta de forma generalizada que el origen del yogur es de hace al menos 4000 años. 

El nacimiento del yogur suele situarse geográficamente en Europa del Este, desde donde los pueblos nómadas y los comerciantes lo introdujeron después en Europa Occidental. El origen se refleja también en su etimología: en turco, la palabra yogur significa «leche espesa».

Gracias a los intensos intercambios comerciales y militares en la cuenca mediterránea, la «leche espesa» pronto se extendió a los fenicios, egipcios, sumerios, griegos y romanos.

Su uso en la cocina tampoco es nuevo: se menciona en las novelas de «Las mil y una noches», en antiguos recetarios árabes e incluso en el Antiguo Testamento.

Ingredientes

  • Huevos 2
  • Yogur entero – 200 g
  • AZÚCAR 180 gr.
  • ACEITE DE SEMILLAS 100 gr
  • Harina 00 200 g
  • Polvo de hornear 1 sobre

Equipo

Horno / Batidor de Mano / Molde de Bisagra

Información Nutricional por 1 porción

  • Calorías: 1264 kJ / 297 kcal
  • Proteína: 6 g
  • Carbohidratos: 43 g
  • Grasa: 11 g
  • Fibra: 1 g

Preparación para 4 personas en 6 pasos

1

Para hacer el bizcocho de yogur, primero hay que poner los huevos en un bol grande y empezar a batirlos con una batidora, añadir el yogur y seguir mezclando.

2

Añadir el azúcar y mezclar con un batidor para disolverlo. Verter el aceite de semillas y emulsionar la mezcla.

3

Ahora es el momento de la harina y la levadura en polvo. Échalas en la mezcla y mezclarlas hasta que quede suave y homogénea.

4

Verter la mezcla en un molde de 20 cm enmantecado y enharinado, nivelando con una cuchara si es necesario.

5

Cocer en el horno precalentado a 185 °C durante 60 minutos.

Pasado este tiempo, comprueba que el pastel está cocido probando con un palillo introduciendo una brocheta de madera en el centro del pastel, si sale seco el pastel está cocido, si sale con algo de masa aún pegada, hay que alargar el tiempo de cocción.

Una vez cocido, esperar a que se enfríe y desmoldar.

6

A continuación, espolvorear el pastel con azúcar glas o enriquecer la masa con trocitos de chocolate o pasas sultanas o rellenar con chocolate o crema o mermelada después de la cocción.

El resultado es un pastel suave con buena humedad.

Consejo

Si quisiera enriquecer este pastel: 

  • Empezando por el relleno, puedes usar simplemente Nutella o mermelada o si lo prefieres puedes hacer una crema pastelera o Chantilly o lo que prefieras.
  • Si quiere enriquecer la mezcla base, puede, por ejemplo, decidir utilizar un yogur ya aromatizado. En este caso, reduciría ligeramente la cantidad de azúcar o puede añadir a la mezcla pasas sultanas empapadas en ron o frutos secos.
  • Si desea utilizar los mismos ingredientes indicados, basta con transferir la masa resultante a un molde de 22 cm, de lo contrario puede aumentar la cantidad de ingredientes proporcionalmente.
  • A veces los postres sencillos son los más satisfactorios, no tanto por el poco esfuerzo que requieren, sino porque son auténticos, transmiten calor y sabor al hogar.
  • Como este suave bizcocho de yogur que huele a cítricos gracias al yogur aromatizado y a la ralladura de limón (al que, si quieres, puedes añadir también ralladura de naranja). 

Esta es una receta fácil que puede ser una gran base para un pastel aún más rico, quizás acompañado de un relleno de chocolate, natillas o su mermelada favorita.

El toque final puede darse con una espolvoreada de azúcar glas, como en la foto, o puede vestirse con un glaseado sinuoso y decorar con fruta fresca.

Entradas relacionadas