Lechazo asado

lechazo asado

El lechazo es un cordero que aún no ha sido destetado. Por esta razón la carne es muy suave, tierna y casi sin grasa. Su sabor es sutil y fascina a los paladares de quienes han tenido la suerte de degustar, especialmente si ha sido preparado en hornos de leña y cazuelas de barro, como tradicionalmente dicta la receta de lechazo asado

Es un plato típico de la cocina castellana y, a pesar de que cada quien pone sus propios toques a la receta, la versión original solo requiere agua y sal. Claro que uno de los requerimientos para que el sabor sea un verdadero deleite, es necesario que la carne tenga una calidad superior y que el cordero no pese más de 5 kilos y medio. 

Aquí presentaremos dos versiones para preparar un delicioso lechazo asado. La tradicional y una con algunos toques especiales, siempre extendiendo la invitación a crear tus propias versiones y compartirlas. 

Ingredientes, para la receta tradicional

En cualquiera de las dos versiones, se trata de una receta muy sencilla, que es un exótico plato principal con el cual dejarás asombrados a tus invitados, por lo que es perfecto para una ocasión realmente especial. 

  • Un cuarto de lechazo, si es delantero o trasero, es a elección
  • Agua 
  • Sal fina
  • 1 chorro de aceite de oliva (opcional)

Preparación

Lo primero que haremos será salar el lechazo con una sal fina. Lo colocaremos en una fuente de barro, con la piel hacia abajo, como dicta la tradición. En este momento, si nos apetece, podemos rociarlo un poco con aceite de oliva. 

Precalentamos el horno a unos 170 °C, al estar caliente colocamos nuestro lechazo dentro y esperamos una hora aproximadamente. La regla general para que esta carne quede en su punto es hornear una hora por cada cuarto. 

Para que la carne quede siempre húmeda, agregaremos agua cada 15 minutos. Pasada una hora, es momento de dar vuelta al lechazo, al que humedeceremos con el líquido que ha ido juntándose en la bandeja. 

Ahora, dejaremos unos 20 minutos más para que la piel se torne crujiente y tome ese apetitoso color dorado. Para asegurarnos de que está listo, pincharemos de vez en cuando, hasta que la carne esté suave. 

Segunda receta, para 4 personas

No encontraremos demasiadas diferencias con la preparación anterior, salvo por la inclusión de algunos ingredientes que le aportan a la carne un gusto ligeramente más exótico. Algo para jugar con los sabores y el reto de complacer paladares exigentes. 

  • 2,5 kg, o lo que es lo mismo, medio lechazo cortado en 2 cuartos.
  • 4 dientes de ajo
  • 1 copa de vino blanco
  • 2 hojas de laurel
  • Aceite de oliva
  • Agua 
  • Sal

Preparación

Comenzaremos por salar el lechazo y reservar. Tomaremos ahora un mortero y machacaremos los ajos, agregando el aceite de oliva, logrando una buena pasta, que luego untaremos en el cordero. En la fuente de horno colocaremos como base las hojas de laurel y sobre estas, y con la piel hacia abajo, la carne que hemos condimentado. 

Precalentaremos el horno a 1870-180 °C, colocamos nuestro lechazo y dejamos por una hora cada cuarto de cordero. Controlaremos la temperatura si observamos que se está dorando de más. Tal como en la receta tradicional, cada 15 minutos, agregaremos un poco de agua para mantener la humedad de la carne

Una vez que cumplimos con la hora, daremos la vuelta al lechazo y bañaremos con el vino blanco. Regresaremos la bandeja al horno por otros 20 minutos, hasta que se evapore el vino y se dore la piel. 

Servir el lechazo asado

El lechazo asado va perfecto con una deliciosa ensalada fresca de lechuga romana, tomate y cebolla. Todo bañado con un toque de aceite de oliva, vinagre de manzana y una pizca de sal. Para el maridaje, nada como un buen vino tinto, especialmente de la misma región, tal como expresa la norma del maridaje perfecto. ¡A degustar!

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